Metodología
Cada ficha explica con datos oficiales cómo gasta, cobra y rinde cuentas un ayuntamiento, y lo compara con los municipios que se le parecen. Aquí está cómo se hace. Las fuentes, con la fecha de cada carga, están en fuentes.
Con quién se compara cada municipio
Con los de su mismo tamaño: su tramo de población según el último padrón. Los tramos son los cortes que ya usa la ley. Hasta 50.000 habitantes, los del número de concejales (Ley Orgánica del Régimen Electoral General, artículo 179), con el de 251 a 1.000 partido en dos; por encima, los del sueldo máximo de la alcaldía (Ley de Bases del Régimen Local, artículo 75 bis), con los de más de 300.000 juntos.
| Tramo | Municipios |
|---|---|
| Hasta 100 habitantes | 1.426 |
| 101 a 250 habitantes | 1.447 |
| 251 a 500 habitantes | 1.114 |
| 501 a 1.000 habitantes | 994 |
| 1.001 a 2.000 habitantes | 882 |
| 2.001 a 5.000 habitantes | 944 |
| 5.001 a 10.000 habitantes | 542 |
| 10.001 a 20.000 habitantes | 351 |
| 20.001 a 50.000 habitantes | 279 |
| 50.001 a 75.000 habitantes | 45 |
| 75.001 a 150.000 habitantes | 64 |
| 150.001 a 300.000 habitantes | 31 |
| Más de 300.000 habitantes | 13 |
Las 50 capitales de provincia se comparan primero entre ellas y después con su tramo: por población, Teruel o Soria están con los pueblos grandes de 20.000 a 50.000 habitantes, pero tienen servicios de capital.
Solo cuentan los municipios del grupo que tienen el dato de ese año, y si son menos de 5 no se compara. Ceuta y Melilla no entran en las comparaciones de cuentas (presupuesto, gasto, deuda e impuestos), porque las suyas incluyen las de ciudad autónoma.
Qué es «lo habitual»
Ordenamos de menor a mayor la cifra de todos los municipios del grupo y nos quedamos con la del medio: la mitad tiene más y la otra mitad, menos. Los estadísticos lo llaman mediana.
Por qué no la media
La media se calcula sumando todas las cifras y dividiendo entre el número de municipios. Basta con unos pocos casos extremos para que se aleje de lo que pasa en la mayoría. En los 1.426 pueblos de hasta 100 habitantes, la deuda media era de 59 € por habitante a 31 de diciembre de 2025, y lo habitual, 0 €: más de la mitad no debía nada. La media haría creer que un pueblo normal de ese tamaño debe esa cifra por vecino, y no es así. Por eso las fichas comparan con lo habitual, y las tablas dan también la media.
Cómo se escribe la diferencia
- Menos de un 10 % de diferencia (o de 1 punto, en porcentajes como la participación): «parecido a lo habitual».
- Del 90 al 110 % más: «el doble de lo habitual»; un 150 % más o mayor: «2,9 veces lo habitual».
- Del 45 al 55 % menos: «la mitad de lo habitual»; el resto, «un 35 % más» o «un 35 % menos».
- En los porcentajes, la diferencia va en puntos: «6 puntos más de lo habitual».
- Cuando lo habitual es 0 (la deuda o el sueldo de la alcaldía en los pueblos), no hay porcentaje: se dice cuántos están igual («como el 91 % de los pueblos de su tamaño, no debe nada»).
El puesto
Va de la cifra más alta a la más baja: el 1.º es el que más paga, más debe o más cobra de su grupo. Los empates comparten puesto. En las frases solo se cita si está entre los tres primeros o los tres últimos de un grupo de 10 o más, sin empates. Los rankings ordenan cada cifra en toda España, en las capitales y por tramo.
Qué es cada cifra
- Por habitante: con la población del padrón del mismo año que el dato (la deuda de 2025, con el padrón de 2025).
- Sueldo de la alcaldía: lo que cobró quien la ocupa, en bruto y al año, según lo que el ayuntamiento comunica al ISPA. En los años de elecciones se suman los dos mandatos. No se dan nombres de personas.
- Deuda: la deuda viva del ayuntamiento a 31 de diciembre, según Hacienda.
- Gasto y ejecución: la liquidación del presupuesto del último año completo (el avance del año siguiente no se usa porque faltan ayuntamientos). La ejecución es la parte de lo previsto al cerrar el año que llegó a gastarse.
- Impuestos: los tipos que aprobó cada ayuntamiento, según Hacienda. Solo régimen común: el País Vasco y Navarra tienen haciendas forales y no están en esos datos. El recibo del IBI depende también del valor catastral de cada inmueble.
- Paro: parados registrados en el SEPE por cada 100 habitantes. No es la tasa de paro, que necesitaría la población activa de cada municipio, y no se publica.
- Renta: la renta neta media por persona del Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE.
- Elecciones: las municipales de 2023 y 2019. Se dice qué candidatura fue la más votada, no quién gobierna.
Cuando un dato no consta
Nunca se inventa una cifra. Si falta, la ficha dice por qué:
- el ayuntamiento no informó al ISPA de lo que cobran sus cargos, según la lista oficial de Función Pública;
- no mandó su liquidación del presupuesto o sus tipos de impuestos a Hacienda;
- tiene hacienda foral (País Vasco y Navarra) y sus impuestos no están en los datos de Hacienda;
- el INE no publica su renta (en algunos pueblos muy pequeños) o el SEPE tapa su paro («menos de 5»);
- en los municipios de menos de 250 habitantes, que votan en listas abiertas, no se puede saber la participación.
Una plusvalía sin tipo en la ficha de Hacienda es «no consta», no «no la cobra». Cuando una cifra de la propia fuente parece mal rellenada, se deja tal cual y se avisa.
Neutralidad
Las fichas comparan cifras: no valoran la gestión ni a ningún partido. Que un ayuntamiento deba o gaste más que lo habitual no es bueno ni malo por sí mismo; depende de lo que haga con ello, y eso queda para quien lo lea.